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lunes, 30 de julio de 2012

70-14.-MÚSICA EN LOS BARES. LAS GRAMOLAS. El MARTOS Y EL BARELLA.


     La gramola o sinfonola consistía en una máquina pinchadiscos, hoy son piezas de museo, pero a principios de los años 70, todo bar que se considerara moderno, debía tener una. Los clientes interesados en escuchar música, introducían un duro (una moneda de 5 pesetas) por una ranura, y mediante una botonera con números y letras podían elegir dos canciones de los discos pequeños “singles” almacenados. Los títulos estaban escritos en un panel de forma que la cara “A” coincidiera con los números impares y la cara “B” con los pares. La cara “A” de un single era la que la compañía de discos elegía, como más comercial, para presentar el disco grande “LP” y en la cara “B” se solía poner una canción que al grupo les gustara aunque no fuera comercial. También existía la opción de poner 12 canciones con una moneda de 5 duros (25 pesetas).

      La mayoría de los bares, solían tener en sus gramolas, los más horteras éxitos del momento, por supuesto nada de folk, y solo un  poco de rock, dependiendo de lo que sonara, ocasionalmente en las radios. Las portadas de los discos solían estar expuestas en la pared encima de la máquina, por lo que con la foto de portada los aficionados se podían hacer una idea de la música y hacer investigaciones para conocer nuevos artistas.

     En Úbeda las pandillas de jóvenes, no solían andar con mucho dinero en el bolsillo para consumir vinos o cañas, había que alargar lo máximo posible el tiempo de estar en el bar con una  consumición durante el invierno y nada mejor que consumir música que era más barata y daba identidad a la pandilla, según el estilo elegido, aunque todavía no podemos hablar de tribus urbanas. Como las buenas canciones no abundaban en la mayoría de los bares, pero se podía encontrar alguna joyita en cada sitio y se establecía una peregrinación de bar en bar, para escuchar los “Número uno en USA” o “Numero uno en UK” (Reino Unido).

    Algunos bares se establecieron como los preferidos de los jóvenes el primero fue Los Leones aunque no duró mucho, para el 74 ya estaba cerrado, en su gramola se podían pinchar incluso el "Rebel rebel" de DAVID BOWIE.


    Importantísimo fue el BAR MARTOS, está referenciado en la novela “El jinete polaco” de ANTONIO MUÑOZ MOLINA,  PACO LUIS MARTOS, el dueño del bar, tuvo el honor de instalar la primera máquina de Úbeda en 1965. Compraba en Granada los singles o se los encargaba al representante de la CBS de La zona, que le facilitaba unidades de promoción comercial. 

    Allí fuimos conociendo, el glam-rock de la época con SLADE, BOWIE, T. REX, lo que iban sacando THE ROLLING STONES, el grupo más importante del momento, quizá fuera su balada "Angie" uno de los mayores éxitos del bar. También iban llegando las canciones de los ex miembros de THE BEATLES por separado, mientras se mantenía algunos de sus últimos singles. Otros éxitos de aquella mítica gramola fueron: “Así habló Zaratustra” de EUMIR DEODATO, “Papa fue un rolling stone" de THE TEMPTATIONS, "Superstición" de STIEVE WONDER, "Formas   endemoniadas" de SANTANA. "Cocodrile rock" de ELTON JOHN, “Suavemente me mata con su canción” de ROBERTA FLACK, “Cherry Cherry” de NEIL DIAMOND, “Sex Machine” de JAMES BROWN, “Jinetes en la tormenta” de THE DOORS, "Muchisimo amor" y "Rock and roll" de LED ZEPPELIN y “Money” de PINK FLOYD y sobre todo las chicas suspiraban con una balada de ROBERTO CARLOS "El gato que está triste y azul". Como se ve todos los estilos del pop-rock internacional de la época. De  rock español solo estaba “Canta conmigo el rock and roll” de LONE STAR.

    El Martos contaba con una pequeña discoteca a la a que se accedía desde el interior del bar. Se llamaba ACUARIO, allí las parejas, mayores de 18 años, encontraban la intimidad que necesitaban y podían bailar "agarrado". Pero en ocasiones cuando pinchaba RAMÓN GÓMEZ ROJAS "MONCHI", flautista del grupo MENFIS. La pista se electrizaba del sonido rock y soul. Uno de su temas preferidos era  "Get Ready" de RARE EARTH, 20 minutos de ritmo frenético, con el que conseguía que los danzantes entraran en un trance psicodélico, incluidos los alumnos de la Guardia Civil.

     Pero si hubo una gramola de bar distinta a las demás fue la del  BAR BARELLA. El bar era una especie de sede oficiosa del Partido Comunista de España y demás grupúsculos izquierdistas clandestinos hasta la legalización en el año 77, toda su decoración: póster, pegatinas etc. hacían referencia a esa cultura revolucionaria: el Guernica de Picasso, el cartel de “se busca de Emiliano Zapata, Póster de Miguel Hernández, la famosa foto de la Amnistía. Y por supuesto la gramola estaba acorde con aquel ambiente. Los hijos del dueño Juan Barella; José Luis Barella, miembro del equipo de CESTA Y PUNTOS y Magdalena Barella, cantante folk y miembro del grupo NUESTRAS MANOS abastecían la máquina con todos los singles de folk, canción protesta, cantautores y canción sudamericana que Juan compraba en Jaén, también tenían algo de flamenco, jazz y un poco de rock.


         Gramola del Barella. 
Fotografia: José Luis Barella Balboa
     Acompañando a las tertulias de los “progres”, se iban oyendo canciones de SERRAT, LLUIS LLAC, y otros cantantes en catalán, LUIS PASTOR tubo gran éxito con su single de “El niño yuntero” y “Como todas las Noches” también sonaban mucho “Vientos del pueblo” de LOS LOBOS, “Poetas andaluces” de AGUA VIVA, y el hit del momento “Libertad sin ira” de JARCHA. Los cantantes sudamericanos estaban representados por; Jorge Cafrune, José Larralde, Facundo Cabral, Violeta Parra, Claudina y Alberto Gambino, Silvio Rodríguez y Pablo Milanes. 

    HILARIO CAMACHO era de los más pinchados, estaban sus singles “Dolores” y “Los cuatro luceros” pero el público prefería sus caras “B”  respectivamente “Princesa de cera” e “Imagen”. De BOB DYLAN se solía encontrar  el último single que saliera, teniendo mucho éxito “Huracán”,de LEONARD COHEN su single "Suzzane" con su gran cara "B" "El partisano"; de THE BEATLES se encontraban los singles “Hey bulldog” y "Lady Madonna, que tenia un tema hindú de GEORGE HARRISON en su cara “B”, también se encontraban algunos temas de SANTANA, "Noches de blanco satén" de MOODY BLUES, "Rezo una pequeña oración por ti" de ARETHA FRANKLIN "Buenas vibraciones" de BEACH BOYS y compartía con la gramola del Martos algunas canciones como la ya citadas de EUMIR DEODATO  y THE TEMPTATIONS. Una de las joyas de la máquina era “Ese mundo maravilloso” de LOUIS ARMSTRONG  que hizo que muchos jóvenes se interesaran por música de generaciones anteriores. Igualmente pasó con el flamenco, muy rechazado por los jóvenes de la época, degustándose un fantástico garrotín de JOSÉ MENESES.

   Toda una mezcla de sonidos, inusual para aquella época tan cerrada, que huía de la comercialidad y fidelizaba un público exclusivo de jóvenes “progres”. Durante las noches de verano la producción de la gramola bajaba porque la gente se instalaba en la terraza del bar, aparecían guitarras y la música se hacía en directo, en algunas ocasiones con el héroe local, el mismísimo JOAQUÍN SABINA, del que también se pudo pinchar su primer single "Mi vecino de arriba".  


    Escrito por: Cecilio Aguilera Nieto.

   Nota: los títulos de las canciones americanas e inglesas están traducidos porque así se marcaban en las etiquetas de la gramola.


9 comentarios:

  1. Ha sido fantástico como brotaban los recuerdos mientras leía el post.
    Gracias hermanito. Un beso. Elektrogle.

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  2. Recuerdo que en la gramola del bar Tera, en la calle Mesones, estaba el disco "Tómame o déjame" de Mocedades y un amigo mío estuvo todo un verano poniéndolo. Grandes recuerdos de las gramolas de Úbeda.

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  3. En el bar Los Ángeles, al lado de la Piscina el León, poníamos la canción "Eres tan creido" de CArly Simon, posteriormente descubrí que Mick Jagger hacia coros en la canción, pero entonces no lo sabíamos.

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  4. el niño yuntero, papa es un rolling Stone, etc

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  5. Os acordáis de Manolo Villacañas totalmente Bob Dylan?. Cuando volverá Úbeda a vivir tiempos ten intensos y con tanta riqueza de pensamiento. Por cierto, por todos estos sitios aparecía Antonio Muñoz Molina, por entonces tan introvertido que nadie lo recordamos, cuando leí el Jinete Polaco, tenia la impresión de: esto que esta contando yo estaba allí en ese momento, trato de examinar las caras de los asiduos, pero no recuerdo la de Antonio, sin embargo debía estar allí.

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  6. Hasta yo recuerdo esa máquina. O quizás en los recreativos Elis había otra parecida XD

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  7. La primera sinfonola de Úbeda se instaló en el Hotel Consuelo, por una moneda de 2,50 oías una canción. Después, no mucho, se instaló una con video frenta a lo que hoy es el Ambulatorio. Las más populares eran Todos los chicos y chicas de FranÇois Hardy y Goldfinguer. En vez de oir discos, veías videoclips

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